
Este es el caso de "Glengarry Glen Ross", basada en una obra de teatro del gran David Mamet, escrita por él mismo y dirigida por James Foley.
La historia va de un grupo de vendedores de fincas que empiezan a tener problemas a causa de las presiones a las que les someten los jefes.
Empezando por el reparto, he de decir que se comen la pantalla cada uno de los monstruos que salen aquí: Al Pacino, Jack Lemmon, Ed Harris y un largo etcétera.
A una gran interpretación se suma un pedazo de guión con mucha chicha y con mucha mala leche; y a nivel técnico, me he quedado francamente impresionado con el gran curro que ha hecho Foley.
Si aún no habéis visto la peli, hacedlo porque realmente merece la pena.
Sed felices.